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2022 #dos calles, un teatro

MEMORIA

/MEMORY

“la arquitectura tiene una segunda intención que siempre permanece latente: la idea de crear un paraíso. Es el único significado de nuestras obras. Si no lle-vásemos continuamente este ideal a cuestas, todos los edificios serían más simples, triviales, y la vida sería…, bueno, entonces no sería vida. Cada edificio, cada producto de arquitectura, es un símbolo de ésta y pretende demostrar que deseamos construir un paraíso terrenal para los hombres”.  Alvar Aalto

La arquitectura, ante todo, tal y como explica nuestro querido maestro nórdico debe transcender sobre su propio propósito, no puede ser un simple ejercicio de construcción. La arquitectura debe, fundamentalmente, solucionar y mejorar la ciudad en la que se ve inserta, la ciudad en la que colabora a crear una realidad mejor.

Nuestro ejercicio pretende superar la barrera de un arquitectura puramente resolutiva, aún entendiendo esto como una cualidad positiva en el mismo. Nuestro ejercicio, ante todo, quiere ser un nuevo catalizador de las energías que Logroño y su teatro tienen. Una nueva calle para la ciudad. Nuestra propuesta quiere ser arquitectura relacional donde pasado, presente y futuro se tornen algo gratificante y gozoso, tal y como Juan Ramón Jiménez escribió.

La arquitectura imaginada, proyectada, trata de ser reflejo del espíritu de Logroño, de sus bellas calles con galerías de madera blanca, de su vida siempre intensa. Si bien un espíritu no puede, ni debe tener representación ya que perdería su magia. Por esto  ̈dos calles, un teatro ̈  trata de ser sobretodo un provocador de acciones, un impulsor de energías, rechazando el proponerse como icono. El teatro Bretón de los Herreros y su magia ya lo son, no necesitan otro.

En teoría de la arquitectura muchos autores enuncian que el objeto de la arquitectura no es el hombre, son los actos del hombre. Es por tanto la arquitectura, la que sustenta, acoge, recibe pero también impulsa, sugiere, provoca, anima sus actos. La buena arquitectura no solo es la que es capaz de acogerlos sino la que gracias a ella hace que el hombre imagine nuevos usos, nuevas acciones que antes de habitarla ni siquiera había imaginado. Esta es la intención, ser impulsor del espíritu de la ciudad, animar a que siga desarrollándose con mayor potencia si cabe. Esta nueva ampliación abrirá nuevos caminos ofreciendo una arquitectura por Logroño, con Logroño y para Logroño.

“Architecture has a second intention that always remains latent: the idea of ​​creating a paradise. It is the only meaning of our works. If we did not continually carry this ideal on our backs, all buildings would be simpler, more trivial, and life would be… well, then it would not be life. Each building, each architectural product, is a symbol of this and we intend to demonstrate that we want to build an earthly paradise for men.”

Architects’ paradise – Alvar Aalto

Architecture, first of all, as our beloved Nordic master explains, must transcend its own purpose; it cannot be a simple construction exercise. Architecture must, mostly, solve and improve the city in which it is inserted, the city in which it collaborates to create a better reality.

Our exercise aims to overcome the barrier of a purely resolutive architecture, even understanding this as a positive quality. Our exercise, above all, wants to be a new catalyst for the energies that Logroño and its theater have. A new street for the city. Our proposal wants to be relational architecture where past, present and future become something gratifying and joyful, just as Juan Ramón Jiménez wrote.

The imagined, projected architecture tries to be a reflection of the spirit of Logroño, its beautiful streets with white wooden galleries, its always intense life. Although a spirit cannot, nor should it have representation since it would lose its magic. For this reason, “two streets, one theater” tries to be a provocateur of actions, a promoter of energies, refusing to propose itself as an icon. Bretón de los Herreros theater and its magic already are, they don’t need another one.

In architectural theory, many authors state that the object of architecture is not man, it is the acts of man. It is therefore architecture that sustains, welcomes, receives but also drives, suggests, provokes, animates its actions. Good architecture is not only the one that is capable of hosting them but also the one that, thanks to it, makes man imagine new uses, new actions that  we had not even imagined before inhabiting it. This is the intention, to be a promoter of the spirit of the city, to encourage it, to continue developing with greater power if possible. This new expansion will open new paths offering architecture by Logroño, with Logroño and for Logroño.

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