A T E L I E R A T L A N T I C O
Buscar

#C

2021 #casa para Alex y Nuria

MEMORIA

/MEMORY

Ubicada en una calle céntrica de Logroño, la casa para Alex y Nuria se descifra como un ejercicio de reciclaje integral. La vivienda es comida de aprovecho. Todo se reutiliza, todos los materiales se vuelven a ubicar en obra, convirtiendo ésta en un espacio de oportunidades.

El proyecto comienza por recuperar la memoria de las calles del pueblo de Nuria como oportunidad arquitectónica. Una casa es una ciudad y viceversa. Del pueblo, se extraen percepciones para organizar el espacio, y se visita, igualmente, su memoria material. El uso de cerámicas recuperadas de mosaicos Bergasa es vital en el proyecto desarrollado. Todos los tabiques, suelos, techos y áridos procedentes de la demolición son reusados. La casa es un tejido complejo de ladrillos, que superpone todas las capas como la propia naturaleza de esta materia arcillosa descubre.

La tipología de la vivienda original es un vagón de tren con acceso desde la cabeza. Esto, sumado a la presencia de dos patios, definía a la misma como vivienda con pasillo de servicio. Por tanto, el primer reto fue hacer de esta linealidad, con la propia naturaleza material de la vivienda, un espacio hilvanado que concatenase diversas estancias.

La nueva casa se ejecuta mediante demoliciones parciales, cortes y algunas adhesiones de tabiquería de ladrillo de 7 centímetros de espesor. La cocina se ubica al frente y se ejecuta en torno a la tabiquería existente apoyando una nueva mesa de hormigón in situ con árido procedente de la

demolición. A continuación de esta, el comedor dispone de un banco corrido, de nuevo en hormigón in situ reciclado, que define este espacio. En conexión con el mismo, se ubica el salón que dispone, en lo que anteriormente era una galería de un nuevo espacio intermedio, de una loggia interior. Esta, se define a través de una carpintería de madera de pino que se coloca contra la viga como si de unas gafas se tratarán. Una capa con la otra, no contra la otra.

Al extremo contrario, otra carpintería de madera delimita la zona de noche y de trabajo de la vivienda. Tras ésta, la tercera mesada de hormigón se convierte en el escritorio de trabajo, usando la luz natural de ambos patios. El baño de invitados se ubica a continuación de esta, y a través del espacio de servicio llegamos a una habitación definida mediante paneles giratorios de madera, que hacen de ésta un espacio en expansión y continua transformación. Al fondo, se encuentran dos habitaciones más; la habitación principal con vestidor y baño propio en torno a un pilar, y la habitación de invitados. Toda la casa se percibe como una secuencia de espacios entretejidos y conectados, una arquitectura de naturaleza textil.

La casa para Alex y Nuria está definida por tres alfombras cerámicas recicladas de los propios pavimentos de esta. La primera en la galería, y las otras dos en cocina y zona de trabajo.

Además de esto, sobre el ladrillo existente, fuera de la naturaleza que fuese, se realiza un enfoscado de mortero de cal con un posterior talochado, rejuntando las piezas y haciendo menos obvia la naturaleza textil de esta materia. Al ladrillo, en todas sus operaciones, se le da de una segunda vida, se permite que exprese su voluntad material.

La estructura de hormigón que define la vivienda se utiliza como capa estructurante del espacio, cada viga define un umbral. El suelo se ejecuta mediante madera de roble de gran formato, siendo el único material de nuevo orden en conjunto con las puertas que aparece en la obra.

La casa para Alex y Nuria es un ejercicio de aprovechamiento, se utilizan la naturaleza de todos los recursos cercanos, convirtiendo la propia obra en un almacén de recuerdos, de memorias materiales y perceptivas. La casa para Alex y Nuria es un viaje a la memoria material.

Located on a central street in Logroño, the house for Alex and Nuria can be deciphered as an exercise in comprehensive recycling. This house is useful food. Everything is reused, all materials are placed back on site, turning it into a space of opportunities.

The project begins by recovering the memory of Nuria´s town streets as an architectural opportunity. A house is a city and vice versa. From the town, perceptions are extracted to organize the space, and its material memory is also visited. The use of ceramics recovered from Bergasa mosaics is vital in the developed project. All partitions, floors, ceilings and aggregates from the demolition are reused. The house is a complex fabric of bricks, which superimposes all the layers as the very nature of this clay material reveals.

The typology of the original house is a train car with access from the head. This, added to the presence of two patios, defined it as a home with a service hallway. Therefore, the first challenge was to make this linearity, with the material nature of the home itself, a linked space that would concatenate various rooms.

The new house is executed through partial demolitions, cuts and some adhesions of 7 centimeters thickness brick partitions. The kitchen is located at the front, and it is executed around the existing partition walls supporting a new in situ concrete table with aggregate from the

demolition.

Following this, the dining room has a long bench, again made of recycled in situ concrete, that defines this space. In connection with it, the living room is located in connection with what was previously a gallery, a new intermediate space, an interior loggia. This is defined through a pine wood carpentry that is placed against the beam as if it were glasses. One layer with the other, not against the other.

At the opposite end, another wooden carpentry delimits the night and work area of ​​the house. After this, the third concrete countertop becomes the work desk, using the natural light from both patios. The guest bathroom is located next to this, and through the service space we reach a room defined by rotating wooden panels, which make this a space in expansion and continuous transformation. At the back, there are two more rooms; the main room with a dressing room and its own bathroom around a pillar, and the guest room. The entire house is perceived as a sequence of interwoven and connected spaces, an architecture of a textile nature.

The house for Alex and Nuria is defined by three ceramic carpets recycled from its own floors. The first in the gallery, and the other two in the kitchen and work area.

In addition to this, on the existing brick, regardless of its nature, a lime mortar plaster is carried out with subsequent troweling, grouting the pieces and making the textile nature of this material less obvious. The brick, in all its operations, is given a second life, it is allowed to express its material will.

The concrete structure that defines the house is used as a structuring layer of the space, each beam defines a threshold. The floor is made of large-format oak wood, being the only new order material together with the doors that appears in the work.

The house for Alex and Nuria is an exercise in harnessing the nature of all the nearby resources, turning the work itself into a storehouse of memories, of material and perceptual memories. The house for Alex and Nuria is a trip to material memory.

Scroll al inicio